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Junto a Eurochile, 19 empresas del país participaron en la PIC Week 2020

En junio de este año, 19 empresas chilenas participaron en el encuentro PIC Week 2020, la reunión de la industria de producción de plantas más importante de Europa y que este año se realizó de manera virtual debido a la pandemia global por coronavirus. De forma remota, pudieron acceder de una completa agenda de actividades durante la semana que duró el evento de PIC (Plant InterCluster), en que se busca fomentar la innovación en la producción de plantas y crear una estrategia común para facilitar el desarrollo internacional de la industria. Durante esos días, en el encuentro organizado por la Enterprise Europe Network (EEN) y Vegepolys Valley, entre otros –ambos con fuertes lazos con Eurochile-, se analizaron las últimas propuestas europeas relacionadas con la industria así como los avances en el campo de mejora de cultivos y de tecnología, pero las empresas chilenas también pudieron acceder a la búsqueda de tecnología, I+D y socios adecuados para sus propios proyectos e iniciativas. “La organización de este evento, con varios clúster, fue la oportunidad de mostrar que es posible  configurar convenciones de negocios, tecnología e investigación de manera virtual, y hacerlas rentables y agradables para las empresas”, afirma Emilien Oumehdi, encargado comercial de la EEN en Auvergne Rhode Alpes. “Creo que el evento -agrega- logró alcanzar un número interesante de contactos de cooperación que podrían conducir en un futuro próximo a acuerdos comerciales. La situación de la industria es incierta, y todos los países importantes de Europa están preparando un plan de recuperación para sus industrias con la ambición de reubicarse cuando sea posible en cadenas de suministro estratégicas en Europa”. Según explica Manuela Caruz, directora de Redes de Fundación Empresarial Eurochile, entre los 19 participantes de Chile en el evento se encuentran empresas, organizaciones y universidades con varios años de trabajo en este rubro, y conocimiento de cómo relacionarse con contrapartes del extranjero. Por ello, agrega, si bien aún se está en la etapa de seguimiento y recolección de información, “hay un porcentaje equitativo de empresas que encontraron oportunidades de cooperación. Siempre comienzan identificando áreas de posibles trabajos conjuntos, para luego aterrizarlo a algo más específico. Ahora, con la pandemia, puede que las empresas necesiten nuevos contactos y alianzas en otros rubros para ir reinventándose”. En ese sentido, plantea Oumehdi, si bien la industria de producción de plantas no ha sido tan afectada en el continente, “Europa está buscando hacer ‘más verde’ toda la industria, lo que significa reducir drásticamente los gases de efecto invernadero y el uso de plaguicidas, por ejemplo, para prevenir la mayoría de los daños al medio ambiente”. Esto implica, agrega, que existen cambios que afectarán permanentemente al sector como avanzar hacia un transporte más sostenible, el uso de energías renovables, la reducción del consumo de agua y el desarrollo de tecnologías digitales de mitigación del impacto climático, entre otros. Para Juan Pablo Martínez, investigador del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) y uno de los participantes chilenos del evento, el objetivo de participar en el PIC Week 2020 fue precisamente potenciar y mejorar la competitividad del producto alimenticio mediante la investigación e innovación tecnológica en sistemas agrícolas bajo el contexto del cambio climático y un economía circular. Y en esa línea, durante el evento ya se pusieron en contacto con la representante de los proyectos de Vegepolys para América Latina. Posibles áreas de cooperación De acuerdo a Martínez, las principales áreas de cooperación entre INIA y Vegepolys se focalizaría en temáticas tales como innovación varietal en tomates, el desarrollo de invernaderos de última tecnología con el concepto de economía circular, y la identificación de atrayentes químicos y enemigos naturales nativos para desarrollar estrategias ambientalmente seguras para reducir el impacto de la plaga en la producción de frutas en Chile, entre otros. “El principal resultado -agrega el investigador del INIA- es visualizar la investigación aplicada que se está haciendo en Francia a través del clúster de Vegepolys, y la posibilidad de generar cooperación con instituciones públicas y privadas en el ámbito de investigación, desarrollo e innovación. La potencialidad de escalar nuestra investigación con empresas agrícolas como se hace en el clúster francés”. Para Emilien Oumehdi, hoy las mayores posibilidades de cooperación entre Chile y Francia están relacionadas principalmente con los sectores agroalimentario, vegetal y de montaña. “Francia cuenta con empresas muy interesantes que participan en la planificación del espacio de montaña para valorar la agricultura y el turismo, especialmente en los Alpes y Pirineos”, afirma. También, dice, los institutos nacionales de investigación en el sector de producción agrícola y vegetal están trabajando en el uso de tecnologías digitales para ayudar a limitar los efectos del calentamiento global en las tierras y suelos, para luchar contra las plantas conocidas o enfermedades nuevas y limitar el uso de plagas que están dañando el medio ambiente. “En todas estas áreas creo que la cooperación entre Chile y Francia podría ser muy interesante y conducir a proyectos de cooperación beneficiosos para todos, tanto en zonas rurales como urbanas”, afirma. Hoy, dice Manuela Caruz, “ante la situación sanitaria y económica que estamos viviendo como país, las empresas chilenas están buscando reinvenciones, así como nuevas oportunidades de colaboración en distintos temas y sectores”. Es por ello que estos encuentros y ruedas de negocios realizados en el marco de la PIC Week 2020 estuvo enfocada a un sector muy específico como es la producción de plantas,  con el fin de que las empresas y organizaciones que participaron buscaran nuevas estrategias comunes para un buen desarrollo e impulso de este sector. “Este tipo de evento -agrega- les permite  buscar nuevas oportunidades en estos sectores para ir ampliando o mejorando su rubro, ya sea en know-how o tecnología. Nos hemos dado cuenta que con la situación actual este tipo de actividades, los eventos virtuales, se hacen más necesarios porque las necesidades y prioridades de las empresas hoy son otras”.  

Freek van Eijk: “Si aún no está trabajando en la economía circular, ahora es el momento de comenzar”

Hoy, como planeta, nos enfrentamos a desafíos tan importantes como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la contaminación por plástico y el acceso a los recursos, a lo que se suma que el Covid-19 ha dejado dolorosamente claras las dependencias y la interconexión de las cadenas de suministro globales, dice Freek van Eijk, director de Holland Circular Hotspot. Por eso, agrega, la crisis actual es una “llamada de atención” para otros riesgos más allá del horizonte relacionados con el clima y los recursos. Tras participar del seminario “La Ruta de Chile hacia la economía circular: Estrategias y visiones europeas”, organizado por Eurochile el pasado 23 de julio, en esta entrevista exclusiva profundiza en los alcances del escenario actual y los cambios que está generando, y en explicar por qué la economía circular ofrece una respuesta a estos problemas. “Estamos cerca de alcanzar puntos de inflexión irreversibles y las inundaciones, las sequías, los incendios forestales, el aumento del nivel del mar y la desertificación nos afectarán con fuerza y ​​generarán, entre otros, más migraciones y tensiones relacionadas con los recursos. ¡Hacer más de lo mismo no puede ser la respuesta!”, afirma. Usted ha dicho que la economía circular es la mejor alternativa para nuestro futuro, tanto económica como socialmente. ¿Qué la convierte en la mejor alternativa? Definitivamente, la transición a una economía circular tiene más sentido en estas circunstancias. A menudo se explica que es una forma de mantener los recursos en circulación durante mucho más tiempo, y al mayor valor posible. Pero para mí, y para muchos de los profesionales de la economía circular, no se trata solo de mantener los materiales al día, sino también de las energías renovables, la preservación de la biodiversidad, la inclusión social y las nuevas coaliciones. Es otra forma de diseñar, producir, consumir y tratar los residuos. Es un nuevo modelo económico, un cambio de sistema con un fantástico derivado de la sostenibilidad. Significa trabajar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible y los Objetivos Climáticos, no como un costo sino como un modelo de negocio. Hoy se habla bastante de economía circular, pero en Holanda han aprendido haciendo, ¿cómo ha sido este proceso y que rol juegan en esto los emprendedores, los modelos disruptivos? Trabajar juntos está en el ADN holandés, teníamos que hacerlo para literalmente “mantener los pies secos”. Los holandeses viven en un área desafiante del delta y tuvieron que ser innovadores y colaborativos para hacer de nuestro país densamente poblado y de industrialización temprana un lugar vibrante y habitable durante los últimos siglos. Estos rasgos hacen que nuestro país sea hoy un laboratorio viviente perfecto para ser pionero en soluciones urbanas para los desafíos globales, donde los primeros impulsores circulares fueron multinacionales y empresas emergentes con visión de futuro. El ex CEO de DSM, Feike Sijbesma (una de las empresas holandesas más grandes del mundo, también presente en Chile) dijo que “no podemos tener éxito ni llamarnos exitosos en una sociedad que fracasa”. Como multinacional, sabe que la I + D puede llevar al menos 2 años, mientras que la obtención de permisos y la construcción de una nueva planta pueden llevar otros 2 a 3 años. Es probable que una planta esté en funcionamiento durante los próximos 20 a 30 años, y no es necesario ser un científico espacial para saber que en 20 años viviremos en una sociedad donde la aceptación social de la contaminación y la injusticia será bastante diferente. Entonces se trata de su futura licencia para operar. La contaminación, incluido el CO2, tendrá un precio. Se trata de sus mercados futuros y debe anticipar el día de hoy, ya que los pioneros tendrán la mayor ventaja. En esto también han tenido un rol importante los emprendimientos que parten en pequeña escala, pero con gran ambición Como en todos los países, también hay una generación nueva, bien educada, conectada e impaciente con ideas frescas sobre cómo podemos hacer las cosas de manera diferente y mejor para nosotros y el planeta. Crearon un movimiento circular ascendente con soluciones locales reconocibles y escalables. Esta participación de los emprendedores es fundamental, ya que ellos (grandes y pequeños) son los principales actores de una transición hacia una economía circular. Muestran agallas, asumen riesgos, invierten y aceleran. Pero no pueden hacerlo solos, necesitamos a todos los actores a bordo. Cuando el gobierno holandés notó este movimiento de empresas grandes y pequeñas en 2016, se decidieron por nuestra ambición de economía circular “moonshot”. La ambición holandesa es convertirse en una economía circular en pleno funcionamiento para 2050, incluida una reducción del 50% de materias primas no renovables para 2030. Este objetivo aparentemente inalcanzable, para mí es inspirador y creo que nos acercaremos. Ahora que se acordó esta ambición holandesa, ayudó a las empresas a tomar las decisiones de inversión correctas para el futuro, ya que ofreció una dirección clara de hacia dónde debe ir el mercado. ¿Cómo se trasladan posteriormente estos modelos, esa forma diferente de hacer las cosas, al mercado en general? Las empresas a menudo comienzan con una gestión pequeña de residuos y recursos. Rápidamente se darán cuenta de que simplemente trabajando en su propio jardín trasero hay límites para la optimización, tienen que trabajar en sentido ascendente y descendente en su cadena de valor para lograr un impacto real. Si su proveedor, por ejemplo, rediseñara su producto, podría hacer mucho más. Se trata de cadenas de valor circulares y ecosistemas circulares. Pero si se centra únicamente en la optimización de recursos, pronto descubrirá que existen modelos circulares y digitales de empresas emergentes en el mercado que están revolucionando su mercado. Tal vez es un mal ejemplo circular, pero recuerde cómo AIRBNB ha cambiado el mercado hotelero en menos de 4 años, y hoy es más valioso que el Grupo Hilton sin tener un solo apartamento. Se debe seguir avanzando hacia nuevos modelos comerciales circulares con, por ejemplo, suministros circulares, compartir modelos de plataforma, los productos como servicio, la extensión de la vida útil del producto o la recuperación de recursos. Tiene sentido que las empresas se vuelvan circulares: ¿El ahorro de recursos, energía o agua en la producción no reduce directamente sus costos? Además, como la economía circular es colaborativa, al trabajar juntos de forma intensiva y con dependencia mutua en una cadena, también se reducen los riesgos. ¿Qué se requiere para que la transición a la economía circular sea completa? Se requieren acciones por parte de todas las partes interesadas y son inevitables las nuevas asociaciones intersectoriales. El gobierno establece la ambición, las condiciones y permite la experimentación, donde las ciudades y regiones son el lugar de acción. La academia desarrolla nuevos conocimientos, permite la valorización de estos y crea conciencia. La conciencia y la colaboración son clave: la transición hacia una economía circular probablemente se deba en un 80% a la innovación social. Por su parte, los emprendedores locales muestran agallas, asumen riesgos, aceleran y son los principales actores de una ampliación, donde la participación de los ciudadanos/consumidores y los líderes del mañana es fundamental. Los flujos de recursos son internacionales, y los desafíos son globales; para crear una economía circular completa, necesitamos ir más allá de las fronteras nacionales, trabajando junto con socios pioneros en una misión compartida. ¿Qué papel juegan en esto las multinacionales, los sectores industriales, pensando que son ellas las que pueden llevar a cabo el cambio hacia una economía circular a mayor escala? Las multinacionales con visión de futuro estuvieron entre las primeras en moverse en los Países Bajos, y ya les contaba el caso de Feike Sijbesma. Ahora, durante COVID-19, vemos un paquete de apoyo económico sin precedentes de nuestro gobierno. Me ha sorprendido positivamente la cantidad de cartas abiertas de líderes empresariales y de la comunidad del conocimiento que advierten que no se debe recrear lo antiguo sino que se debe utilizar la crisis para crear una nueva normalidad. También hay acción. En el caso de las multinacionales, el gigante de combustibles fósiles Shell intensificó sus objetivos climáticos: en abril introdujeron un objetivo de emisiones netas cero, y ésta adopta nuevas medidas para reducir su huella de carbono a pesar de las enormes presiones financieras derivadas de la pandemia del coronavirus y el colapso del precio del petróleo. Hoy su apuesta es ser un negocio de energía con cero emisiones netas para 2050 o antes. Philips está en camino de generar el 15% de las ventas globales de productos y servicios circulares en 2020. DSM quiere que el 30% de las materias primas de sus fuentes de resinas sean de base biológica o recicladas. ¿Cree que esto se mantenga una vez que pase la crisis? Después del COVID-19, la necesidad de más resiliencia y circularidad solo aumentará, y una multinacional tiene poder de mercado y puede afectar su cadena de valor global. Dejame darte un ejemplo. En el WEF en Davos, las marcas líderes se han comprometido a hacer que sus envases de plástico sean de base biológica o reciclables. Coca Cola, por ejemplo, tiene como objetivo hacer que nuestros envases globales sean 100% reciclables para el 2025 y planea recolectar y reciclar una botella o lata para todos lo que venden para el 2030. Para los países en los que aún se deposita más del 90% en vertederos, este es un compromiso muy relevante. Para que esto llegue a un gran número de personas, también se requieren cambios en la legislación, incentivos y regulaciones. ¿Cómo se ha abordado esto en los Países Bajos, qué papel tienen los gobiernos en esto? Como mencioné anteriormente, el gobierno establece la ambición, las condiciones y permite la experimentación, y las ciudades y regiones son el lugar de acción. Al reunir a las partes interesadas públicas y privadas, los holandeses establecieron cinco agendas de transición a la economía circular, centrándose en los segmentos de mercado de biomasa y alimentos, construcción, fabricación, plásticos y bienes de consumo. Para estos segmentos de mercado se desarrollaron planes de cuatro años con metas, hitos y actores responsables. Este enfoque claro permite atraer una masa crítica de partes interesadas que se necesitan para la ampliación. Además, se crearon las condiciones para el cambio eligiendo un conjunto de intervenciones utilizando instrumentos de mercado, dando acceso a financiamiento, estimulando la innovación, abordando el componente de comportamiento y la colaboración internacional. Holland Circular Hotspot es fundamental en el último elemento. ¿Y cómo pueden aportar los gobiernos locales? En los Países Bajos, muchas ciudades han mapeado el potencial de desarrollo circular en su región y han establecido una hoja de ruta para la acción. Para las ciudades es importante involucrar a las empresas desde el principio y dar espacio a la experimentación y comprender las barreras a la circularidad y comenzar a abordarlas. Pueden facilitar colaboraciones interdisciplinarias e intersectoriales organizando talleres y dando una plataforma a los pioneros y mostrando las mejores prácticas en su ciudad. Mediante la contratación circular también pueden predicar con el ejemplo. La contratación pública suele representar el 20% del PIB. Y para involucrar a la generación joven, los líderes y consumidores del mañana, es importante introducir e integrar el pensamiento circular en toda la educación y la formación. Usted ha dicho que el coronavirus es la llamada de atención que necesitábamos. ¿Ha habido un cambio, un gran avance hacia la economía circular después de la crisis? El Covid-19 ha dejado dolorosamente claras las dependencias y la interconexión de la cadena de suministro. La crisis actual es una “llamada de atención” para otros riesgos más allá del horizonte, relacionados con el clima y los recursos. Estamos cerca de alcanzar puntos de inflexión irreversibles y las inundaciones, las sequías, los incendios forestales, el aumento del nivel del mar y la desertificación nos afectarán con fuerza y ​​generarán, entre otros, más migraciones y tensiones relacionadas con los recursos. ¡Hacer más de lo mismo no puede ser la respuesta! Estamos viviendo una crisis global por el Covid-19. El negocio está recibiendo una fuerte paliza debido al cierre y las líneas de suministro interrumpidas. Las empresas que reabren después del cierre pueden encontrar más restricciones fronterizas y posiblemente una mayor preferencia de los clientes por los productos y servicios locales sobre los globales. Tendrán que trabajar en la resiliencia en su cadena de suministro y abastecerse más cerca de casa para garantizar la continuidad. El CEO Frans Muller, de la cadena de supermercados Ahold Delhaize ,espera que la sostenibilidad cobre impulso debido a la crisis. Recientemente mencionó que el coronavirus ha creado más conciencia y actitud crítica a nivel del consumidor en rubros como derrames de alimentos, energía, deforestación, logística y las empresas tendrán que actuar ante esta tendencia. Hay un encaje directo con la economía circular donde los recursos son renovables o circulan el mayor tiempo posible a su valor más alto, donde se respeta la biodiversidad, donde la energía es renovable y la igualdad social es parte del sistema. En resumen, existe la necesidad económica de hacer que nuestra economía sea más sostenible y resistente a los recursos. Para las empresas, podría no solo ser una oportunidad de ser más resilientes, sino también de ser “una fuerza para el bien”. En la publicación COVID-19, el valor para los accionistas no debería ser el único valor corporativo. Es probable que la presión de los inversores para incluir factores ambientales, sociales y de gobernanza en la valoración de una empresa se expanda para incorporar la resistencia a los impactos externos. Si aún no está trabajando en la economía circular, ahora es el momento de comenzar. Parece que la economía circular aún no ha logrado dejar la parte de residuos para entrar de lleno en el diseño de productos y cambios en la cadena de valor hacia una economía de servicios. Hay ejemplos, claro, pero no un cambio masivo. ¿Qué se puede hacer para avanzar en esta materia? Los holandeses comenzaron con la gestión de residuos alrededor de 1875. Tuvimos un enfoque inicial en la salud pública y la higiene, y cerca de 1975 pasamos a centrarnos en la protección del medio ambiente. Se trataba de soluciones técnicas y de control, y más adelante, en la década de 1990, pasamos a una política más integrada y nos desviamos de los vertederos. Se trataba de profesionalizar, reciclar, resolver problemas institucionales y de responsabilidad, establecer sistemas de Responsabilidad Extendida del Productor, prohibiciones de vertederos e impuestos. Hoy en día vertedemos menos del 2% de nuestros residuos y ahora se trata de economía circular. De las 3 R iniciales; Reducir-Reducir Reciclar, ahora nos centramos en las 9 R. Hacemos y usamos productos de manera más inteligente al rechazar, repensar y reducir. En la fase de uso, nos enfocamos en la extensión de la vida útil de los productos y las piezas mediante la reutilización, reparación, restauración, refabricación y reutilización. El enfoque actual se centra principalmente en la valorización de materiales, reciclar y recuperar. En una economía circular, ese debería ser el último paso. Países como Chile no tienen que esperar 150 años para comenzar con la economía circular. Lidiar con el desperdicio es lidiar con el pasado. Nada le impide mantener productos y materiales en circulación hoy y, al trabajar en el diseño, está trabajando en el futuro. La gestión de residuos es un primer paso lógico y comprensible y puede ser un catalizador para una economía circular. Los gestores de residuos deberán volver a centrarse: del volumen al valor. Chile sigue siendo un país cuya economía depende de sus recursos naturales, como muchos países latinoamericanos. ¿Qué oportunidades hay en la región, y en este país, para avanzar rápidamente hacia una economía circular? Hay bastantes países, tanto desarrollados como en desarrollo, que tienen abundantes recursos naturales. En una economía lineal donde las externalidades no se valoran, el impacto (negativo) de la producción, como la minería o la agricultura, se produce en el país del recurso y la riqueza del recurso se exporta a otros países que se benefician de ella o agregan valor a eso. La “Perspectiva de los recursos materiales mundiales de la OCDE hasta 2060” proyecta una duplicación del uso mundial de materias primas entre hoy y 2060. Con un mundo que ha experimentado líneas de suministro rotas en 2020 debido al Covid-19 y, que se está volviendo circular y virtualizando, localizando, sustituyendo, desmaterializando, reutilizando, reparando y remanufacturando y reciclando materiales, estas proyecciones podrían ver cambios en los patrones de demanda. El futuro también verá demanda de nuevos materiales para una economía circular y baja en carbono. Además, los países exportadores de recursos no se están beneficiando del valor creado por su producto. En resumen, habrá una necesidad de minería durante mucho, mucho tiempo, pero el modelo de negocio debe estar preparado para el futuro. Desde la perspectiva del impacto ambiental de la producción, tiene sentido minimizar el impacto ambiental en su propio país y también aumentar la eficiencia operativa mediante principios circulares y restaurativos. El reciclaje de agua y la valorización de las corrientes de residuos son ejemplos. Responder a las demandas de los clientes y la sociedad de productos de menor impacto es otra estrategia potencial a seguir. Hay una tendencia en los alimentos orgánicos certificados, hay una tendencia al cobre responsable. ¿Qué potencial ve en Chile en esta área? En el mundo habrá una necesidad de minería durante mucho, mucho tiempo, pero el modelo de negocio debe estar preparado para el futuro. También en Chile, el reciclaje de agua y la valorización de los flujos de residuos son primeros pasos necesarios. Desde una perspectiva económica a largo plazo, tiene sentido construir más resiliencia a la economía y mantener más valor en casa, por ejemplo, mediante una colaboración más fuerte con la industria de fabricación o procesamiento y adoptando modelos de Economía Circular. Una idea increíble para Chile podría ser hacer un mejor uso del enorme desierto azotado por el sol en el norte. ¿No es un lugar perfecto para la energía solar y eólica? ¿No podría usarse esta energía verde para la producción de hidrógeno verde? El hidrógeno es un portador de energía y un componente químico para la industria. El desierto está cerca de las materias primas del principal sector minero hambriento de energía y es conveniente desde el punto de vista logístico, no muy lejos del océano que lo une con países exportadores como China. Dado que también estamos desarrollando una estrategia de hidrógeno en los Países Bajos (en nuestro caso, vinculando la producción de hidrógeno con la energía eólica marina), compartir ideas y conocimientos podría valer la pena. ¿Y en materia de gestión de los residuos? La gestión de residuos puede considerarse minería urbana. En este campo, Chile tendrá que ponerse al día. En resumen, la gestión de residuos es un coste neto para la sociedad, pero si se configura correctamente, la gestión de residuos puede ser mucho más eficiente y catalizar la economía circular al eliminar los residuos mediante el diseño, mantener los productos y materiales en el circuito y darles una nueva vida. Nos tomó 150 años configurar la gestión de residuos, cometiendo algunos errores. Ahora, como dije, solo vertemos el 2% de nuestros residuos. ¡Compartimos con mucho gusto nuestras duras lecciones aprendidas! A esto se suma hoy el cambio climático, que está afectando a sectores como la agricultura y la industria. ¿Cómo puede ayudar en este ámbito la economía circular? El reciclaje de agua, la gestión del equilibrio hídrico, la recuperación de nutrientes y energía son importantes para la industria, y la simbiosis industrial podría ayudar. En la agricultura, el reciclaje de agua y nutrientes y los sistemas de riego eficientes en el uso del agua son igualmente importantes. Las aguas residuales tratadas pueden reutilizarse o reintroducirse en su entorno. El agua circular también se trata de la cantidad correcta de agua con la calidad adecuada en el momento adecuado para la aplicación correcta. Las estrategias de economía circular se centran en minimizar el desperdicio de alimentos, recuperar, reutilizar y hacer caer en cascada los residuos orgánicos. Abordar los desechos orgánicos mediante el compostaje y la digestión puede resolver problemas de calidad del aire, el suelo y los desechos, y es algo que puede suceder localmente y escalar. Además, puede buscar aplicaciones más nuevas de mayor valor como materiales biológicos o productos químicos. Anticipar los patrones de consumo y las dietas y producir, por ejemplo, proteínas no animales es otro camino a seguir. Si los países donde Chile está exportando sus productos ven un aumento en la demanda de alimentos certificados como saludables, orgánicos y biológicos que también se envasan en envases reutilizables, reciclables o de base biológica, entonces vale la pena aprovechar esa oportunidad. ¿Qué pasa si no actuamos hoy, si no hacemos el cambio? Tanto el costo empresarial como social para Chile de no actuar será mucho más alto que actuar hoy. Los pioneros tendrán las mayores oportunidades de mercado. El ex director ejecutivo de Unilever, Paul Polman, calificó al cambio climático como la mayor oportunidad comercial del siglo. Usted participó en un reciente seminario de Eurochile sobre economía circular, ¿cuál es su visión sobre el trabajo que está haciendo nuestro país en este ámbito? Eurochile logró reunir a una audiencia fina e inquisitiva en un programa de seminarios web compacto y rico en contenido. El impulso fue oportuno ya que Chile, según yo, está listo para la Economía Circular. El trabajo que está haciendo Eurochile en una Hoja de Ruta Circular hacia 2040 es de gran relevancia en esta perspectiva. Esperamos que la Embajada de Holanda, Holland Circular Hotspot y una miríada de empresarios holandeses puedan caminar junto a Eurochile en este camino y ofrecer inspiración.

La digitalización como oportunidad para las Mipymes

Columna de opinión de Francisco Javier Meneses M., Director Desarrollo Estratégico de Eurochile. Las cuarentenas establecidas en la mayoría de las ciudades del mundo han obligado a modificar drásticamente las prácticas en las empresas. Esto es muy marcado para aquellos rubros que no han sido declarados como de primera necesidad. Al ver a sus clientes y a sus trabajadores confinados en los hogares, la mayoría de estas empresas tuvieron que cerrar o comenzar a relacionarse con ellos a través de sistemas digitales. Las organizaciones comerciales que ya tenían sistemas de ventas on-line pudieron adaptarse rápidamente e incluso aumentaron sus ingresos y ganancias, en desmedro de aquellas que no contaban con estos sistemas. Del mismo modo, las empresas que pudieron articular el trabajo desde el hogar pudieron seguir operando y prestando servicios, mientras otras debían suspender sus actividades. Obviamente, la adaptación es muy diferente dependiendo del sector productivo. Hay actividades -como hotelería, restaurantes, aviación o construcción- que tienen una gran necesidad de atención y trabajo presencial y para ellos el golpe ha sido más fuerte. En cambio, otros -como servicios financieros, telecomunicaciones o educación- han podido ajustarse con mayor facilidad a las nuevas condiciones. Sin embargo, al interior de cada rubro también hay diferencias, derivadas en gran medida del grado de digitalización de cada empresa. Que una empresa esté más o menos “digitalizada” se refiere a su capacidad de generar, almacenar, procesar y transmitir información utilizando combinaciones de bits por medios electrónicos. Una empresa puede utilizar herramientas digitales en distintos ámbitos de su gestión, como las operaciones internas, la administración financiera y contable, los canales de compra y venta o sus sistemas de promoción y marketing. En todos estos ámbitos, la digitalización se entiende como un medio para lograr una gestión más ágil, eficiente, oportuna y cercana a sus clientes, y de esta manera incidir positivamente en la rentabilidad y sostenibilidad de los negocios. La Encuesta Longitudinal de Empresas realizada por el INE en 2017 es representativa de las empresas chilenas que venden 800 UF o más al año y, arrojó resultados muy interesantes respecto a la situación de digitalización de las empresas chilenas en ese año. Si bien han pasado dos años y medio desde su aplicación en terreno, hay elementos arrojados por esa encuesta que se siguen comprobando al trabajar con las empresas en el territorio. La primera observación es que ya en 2017 prácticamente todas las empresas encuestadas (92,5%) disponían de computador, tablet, smartphone o servidores conectados a internet para desarrollar su trabajo. Esta cifra varía entre 87% las microempresas, 96% las pequeñas, 98% las medianas y 99% las grandes. Por lo tanto, no es el acceso a equipos ni a internet la gran limitación a para su digitalización. Si bien esta encuesta no cubre a las microempresas informales, o a las que venden menos de 800 UF, la alta penetración de smartphone en la población chilena nos permitiría decir que incluso ese segmento de menores ventas dispone de conexión. Pese a su amplia disponibilidad de equipos computacionales conectados a internet, la gran mayoría de las empresas chilenas declaró que solamente usa esos dispositivos con programas muy básicos (planillas electrónicas, textos), y que el internet lo utiliza casi exclusivamente para buscar datos, intercambiar correos y hacer trámites (mayoritariamente en el SII). Aquí se observa, claramente, una gran brecha de las empresas según tamaño. Mientras mayor es la empresa, más probable es que use otro tipo de programas de apoyo a la gestión, realice trámites con otras instituciones, tenga una página web, interactúe con sus clientes, o realice inteligencia de mercado por medio de internet. Dos aspectos en los cuales la pandemia marcará un antes y un después, es en el uso de redes sociales y en el comercio electrónico. En los datos de 2017, queda en evidencia que a esas alturas solamente un 26% de las encuestadas usaba redes sociales en su gestión empresarial. En las micro y pequeñas, esta cifra apenas alcanza el 25%, en las medianas el 30% y en las grandes llegaba a 44%. Paralelamente, solo 37% de las grandes empresas, 32% de las medianas, 26% de las pequeñas y 20% de las microempresas realizaba comercio electrónico. Sin embargo, la necesidad de comunicarse y de comprar desde los hogares ha expandido masivamente el uso de herramientas por parte de los consumidores, y se ha generado una adaptación por medio del comercio electrónico, que es más fuerte en las grandes empresas comerciales y en el comercio informal, surgiendo emprendimientos de servicios y pequeño comercio en los vecindarios. Esta nueva situación -que ha sido muy dura para las empresas que por sus rubros o sus propias capacidades no han podido subirse a esta tendencia- no se revertirá totalmente cuando la pandemia pase. La relación entre empresas y medios digitales cambió para siempre. Tanto para interactuar con sus colaboradores como para relacionarse con clientes y proveedores, hay muchos beneficios que las empresas y los hogares ya conocieron, aprovecharon y querrán profundizar. Como hemos señalado, la barrera principal no está en el acceso a equipos ni a conexión a internet, ya ampliamente disponibles en 2107. La brecha será de competencias. La consultora RocaSalvatella señala que, para digitalizarse adecuadamente, la organización debe desarrollar ocho competencias: gestión de la información, comunicación digital, trabajo en red, aprendizaje continuo, conocimiento digital, orientación al cliente, liderazgo en red y visión estratégica. Cada una de ellas involucra un cambio cultural, y requiere un liderazgo moderno. Obviamente, cada empresa lo hará de acuerdo con su propia realidad. El desafío entonces será que la digitalización sea una oportunidad para la mayor parte de las empresas, y no una nueva brecha de desigualdad y exclusión. Con este fin, es necesario que los programas públicos actualmente disponibles -y que se enmarcan en una estrategia de digitalización para las Pymes- se amplíen y masifiquen en función de esta nueva realidad. Es clave que, para estos efectos, se busque la colaboración de instituciones con experiencia en el trabajo en terreno con empresas de menor tamaño, capaces de articular los requerimientos de los territorios con el desarrollo de nuevas y mejores competencias. En períodos de crecimiento, es difícil introducir cambios profundos. La crisis actual, que ya ha generado la perdida de 2 millones de empleos a nivel nacional, sin duda será la oportunidad para transformar la economía chilena con una cultura de digitalización. Esto permitirá mayor eficiencia e inclusión; mayores oportunidades de acceso a mercados por parte de las Mipymes, más alternativas para los consumidores, una red más densa de clientes y proveedores, organizaciones más productivas y más oportunidades para todos.

Eurochile te invita a los Encuentros Virtuales para acceder al Mercado Europeo

Debido a la pandemia del COVID-19 y los rebrotes que están surgiendo en Europa, muchos de los eventos del presente año, se llevarán a cabo de manera virtual con el fin de brindarle a las empresas espacios de colaboración y networking. La Fundación Empresarial Eurochile está coorganizando Encuentros de Negocios Virtuales con el objetivo de apoyar el desarrollo de los nexos tecnológicos y comerciales entre empresas de Chile y Europa. Estos Encuentros Virtuales son una oportunidad única para acceder a nuevos mercados, generar alianzas, acuerdos de colaboración, encontrar socios, oportunidades comerciales y tecnológicas para su empresa.  ¡Le invitamos a participar!   Sólo debe registrase y completar un perfil en inglés con los datos de su empresa y señalar qué tipo de oportunidad busca. Eurochile lo acompañará en todo el proceso. Para mayor información, contactar a mcaruz@eurochile.cl o en www.eurochile.cl Eventos sin costo.   Meet in Italy for life science 2021 Fecha: 15 de septiembre 2020 – 14 de mayo 2021 Meet in Italy for Life Sciences es un encuentro virtual dedicado a toda la cadena de valor de las ciencias de la vida, desde investigación hasta negocios y desarrollo, fabricación, distribución, cadena de suministro, asuntos regulatorios, servicios profesionales y de consultoría e  inversión.  El B2B iniciará en el 15 de septiembre 2020 y finalizará en el 14 de mayo 2021. Para registrarse, ingresar al siguiente link: https://genova2021.mit4ls.b2match.io/   Smart City Live 2020 Brokerage Event Fecha: 17-18 de noviembre 2020 Este año, la tradicional  feria Smart City, enfocada a las ciudades inteligentes y nuevas tecnologìas, se torna virtual. Esta nueva puesta en escena, consistirá en un día completo de programa de televisión con entrevistas, debates, casos de éxito enfocados al COVID-19 y cómo ésta ha impactado y redefinido la nueva normalidad de los ciudadanos; el segundo día contempla talleres y side events que reunirán a personajes claves e instituciones globales darán su visión de cómo enfrentar los desafíos post pandemia. Es la oportunidad este 2020 de conectarse y encontrarse  con líderes de la industria, stakeholders del sector privado y público para identificar nuevas ideas en energía y media ambiente, movilidad, economía, infraestructura y construcción, seguridad, nuevas tecnologías, entre otras. La plataforma para registrarse abre el 3 de agosto, no tiene costo y, lo puede hacer a través del siguiente link: https://smartcity2020.b2match.io/   Interpoma Fecha: 19-20 de noviembre 2020 Único evento dedicado al sector de la manzana. La manzana es el tema de la feria y el evento de intermediación. La producción de manzana es uno de los sectores económicos locales más representativos, incluidos los productos obtenidos y procesados ​​de ella, que afectan a todas las etapas de la cadena de valor de la manzana: desde la producción, el cultivo, el procesamiento del producto y sus derivados a distribución. Para registrarse, ingresar al siguiente link: https://www.fierabolzano.it/en/interpoma/home   Green Days Pollutec 2020 Fecha: 1-4 de diciembre 2020 El evento virtual GREEN DAYS 2020 es organizado en el marco de la Feria Pollutec de Lyon entre  1 al 4 de diciembre 2020. Este evento ofrece una amplia gama de actividades, como por ejemplo reuniones bilaterales y encuentros con expertos para que las empresas impulsen sus negocios y encuentren oportunidades internacionales en los sectores de medio ambiente, energía y economía circular. El registro operará hasta el 13 de noviembre 2020. Para registrarse, ingresar al siguiente link: https://green-days-pollutec-2020.b2match.io/   WindEnergyMatch 2020 Fecha: 3-4 de diciembre 2020 El matchamaking internacional virtual WindEnergyMatch 2020 ofrece a las empresas y a los centros de investigación junto a la larga cadena de valor de la industria eólica una plataforma para generar contactos de gran valor e identificar nuevos aspectos de posible colaboraciones internacionales. Serán dos días de feria y reuniones virtuales enfocados a las áreas de servicios, proveedores, nuevos materiales, materia prima, fabricantes de turbinas eólicas, financiamiento y seguros, planificación y desarrollo de proyectos, almacenamiento de energía, instalación procesamiento de materiales. Este evento no tiene costo. Para registrarse y participar, ingresar al siguiente link: https://windenergymatch-2020.b2match.io/

Cooperar sin competir para la reactivación de destinos turísticos

La Industria Turística se está reinventando frente a un mundo que se encuentra en un escenario totalmente distinto al que estábamos acostumbrados. Existe mucha incertidumbre e interrogantes sobre cómo será esta “nueva normalidad” tras la pandemia. Para las industrias que se han visto totalmente paralizadas, específicamente para la del Turismo, el principal desafío es trabajar en un rediseño de sus productos y estrategias de promoción y marketing, de manera colaborativa y asociativa tanto entre las empresas como con las entidades públicas. En este sentido, reafirmamos el hecho de que Europa nos lleva ventaja. Mientras nosotros en Chile recién estamos iniciando la implementación del plan de desconfinamiento paso a paso, y estamos preparando a la Industria del Turismo con protocolos que han comenzado a ser difundidos, Europa ya los ha implementado y ha avanzado en su adaptación a la realidad de cada rubro y territorio para salvar el verano europeo. Como Eurochile hemos seguido de cerca lo que está ocurriendo en el Turismo en Europa. Hemos evidenciado que la “nueva normalidad” requiere un trabajo arduo de coordinación y equilibrio de esfuerzos entre lo público y privado, y entre los territorios que componen un destino turístico para entregar garantías y seguridad al turista que visitará el destino. Para esto es clave que desde el sector empresarial existan interlocutores válidos que los representen en las instancias de coordinación con el sector público, para acordar e implementar de manera organizada las estrategias de apoyo, de diseño de productos, promoción y marketing. Las zonas de Europa que han logrado salvar parte del verano Europeo, y reactivarse en cierta medida, lo han hecho en base a la asociatividad, la unión y trabajo coordinado entre lo público y privado. Es el caso por ejemplo de Asturias en España, específicamente del Clúster de Turismo Rural de Asturias, que ante la necesidad de salvar sus negocios los empresarios se unieron aun más, aprovecharon de capacitarse y de mejorar su gestión. Se organizaron y coordinaron con los municipios para apoyarse en temas financieros, de promoción y publicidad y en la creación y rediseño de productos. Su estrategia de reactivación no se basó en precios, porque tenían costos que pagar para implementar los protocolos, medidas de seguridad, etc. Su estrategia de promoción ha sido orientada a motivar a los turistas a que vayan a Asturias a reinventarse, a renovarse junto con la naturaleza y, se han focalizado en grupos familiares, siendo flexibles en la cancelación de reservas. Toda la promoción la han realizado de forma digital, y lo mismo han hecho con folletos, mapas, etc. Vivieron un momento de incertidumbre total, al igual como se ha estado viviendo en Chile, pero hubo una voz única, un solo interlocutor que los representó logrando poner los problemas en común para resolverlos conjuntamente. Actualmente, en Chile estamos viviendo todavía una etapa de incertidumbre, sobre todo en lo económico y, conocer y aprender de experiencias de empresas y destinos que ya han pasado por lo mismo y han logrado avanzar en su reactivación, nos motiva. Se reafirma que la asociatividad y la vinculación público- privada son claves para salir de la crisis. Es imposible que un empresario se promocione solo en un mercado, y menos ahora; el empresario deber ser parte de un destino, y todos los actores de ese destino turístico deben promocionarse y venderse como uno solo. Se debe cooperar sin competir para crear y desarrollar un destino turístico.

Una visión europea para la economía circular: Colaboración, gobernanza y liderazgo aparecen como las claves para implementar esta tendencia

La economía circular jugará un rol preponderante para enfrentar el enorme y complejo desafío que hoy enfrenta nuestro país y el mundo, “para diseñar y aplicar una urgente recuperación que sea sustentable y, al mismo tiempo, aceptable y eficaz desde el punto de vista social, económico y político. La economía y la sociedad del futuro requerirán de innovación, circularidad y asociatividad, y esperemos también que sea globalizada y solidaria”. Así sintetizó el presidente de Fundación Empresarial Eurochile, Vicente Caruz, -en la apertura del encuentro- el objetivo que inspiró la realización del seminario “La Ruta de Chile hacia la economía circular: Estrategias y visiones europeas”, que se realizó vía webinar el pasado 23 de julio. Y hoy, agregó Linnet Solway, directora de Transferencia Tecnológica y Economía Circular de Eurochile, “sin duda este modelo se vuelve aun más relevante en el marco de la reactivación y reconstrucción de la economía, para reconstruir mejor y al mismo tiempo avanzar a una nueva economía y sociedad”. Cómo hacerlo, y dónde poner el foco en esta tarea, fue lo que presentaron los principales oradores del seminario, Freek van Eijk, director de Holland Circular Hotspot; y Ladeja Godina, presidenta del Grupo de Coordinación de la Plataforma de Actores Europeos de Economía Circular. Lo hicieron desde la visión europea y los avances del continente en esta materia, pero también con una mirada en Chile, en particular Ladeja Godina, que hoy asesora a Eurochile en la construcción de una Hoja de Ruta para la Economía Circular en el país, trabajo que lidera el Ministerio del Medio Ambiente. Y a lo largo del seminario, ambos expertos coincidieron en un punto fundamental: la colaboración será clave para el avance de esta tendencia en el mundo, donde el escenario actual de crisis presenta además una gran oportunidad de cambio. Esto es lo que hace Holland Circular Hotspot, dijo Van Eijk: “Queremos asegurarnos que se consiga esta meta, compartir experiencias, las herramientas y el conocimiento que hemos adquirido en economía circular (…) Queremos tratar de organizar soluciones que impliquen ganancias para todos, para Holanda, para el mundo, y ayudar al cumplimiento de las metas climáticas”. Oportunidad en la crisis Y en el actual escenario de coronavirus, en que las economías entraron en crisis y existe un escenario complejo principalmente para las pequeñas empresas -para quienes esto se trata de su supervivencia”, es también “el llamado de alerta que necesitábamos. El llamado a reconstruir de una mejor manera, desde las transnacionales a las ongs, este es un momento clave para prepararse para el futuro”. Hoy se ven algunos avances planteó, y se ha visto en grandes empresas desde Shell hasta Apple, que en las últimas semanas han incrementado sus ambiciones de economía circular. Y en el caso de Europa, por un plan de recuperación económica enmarcado en el Pacto Verde, donde la economía circular tiene también un rol importante. “La economía circular es un cambio de sistema -planteó-, cambia la manera en que producimos y consumimos. Se trata entonces del diseño, de la participación de los consumidores, de tener procesos de producción sostenibles, y también con un foco en las cadenas de valor. Normalmente se comienza con el tratamiento de residuos, pero la idea en Europa es tener menos residuos y más valor cada vez. Esto tiene que ver con la economía, es clave establecer prioridades claras para la innovación del futuro. Y no podemos hacerlo solos en Holanda, tampoco Europa, esto tiene que ser un esfuerzo mundial. Se trata de colaborar entre todos y a lo largo de toda la cadena de valor”. Hoy en Holanda la economía circular es una prioridad nacional, con una agenda establecida en 2016 que busca que el país sea completamente circular a 2050, y que en 10 años haya reducido en un 50% el uso de materias primas no renovables. Pero como tener una ambición no es suficiente para lograrlo, dijo Van Eijk, se necesita atraer una masa crítica de actores e involucrarlos, y para ello están trabajando en cinco áreas con potencial y con disposición a hacer esta transición: biomasa y alimentos, plásticos, construcción, manufacturas y bienes de consumo. “Y aún esto no es suficiente, hay que cambiar el sistema, intervenir con legislación e incentivos de mercado inteligente. No es solo eliminar las bombillas plásticas, sino también dar financiamiento, fomento y oportunidad a otros productos de entrar en el mercado. Darle oportunidad a inversión y desarrollo para pensar en los desafíos del futuro, que son distintos a los que vivimos. Y también de cómo cambiamos nuestro propio comportamiento. Aprendimos en Holanda que es fundamental tener la perspectiva de las empresas para que esto se masifique”, afirmó. Y para graficar esto, dio una serie de ejemplos que se están realizando en Holanda. Desde productos como Fairphone, un teléfono móvil que en su etapa de diseño reduce en un 80% su huella ambiental, y que además está construido de forma modular para reaprovechar sus piezas. O la empresa Ahrend que ofrece mobiliario de oficina dando nueva vida a los productos, ya que reutiliza sillas de oficina -por ejemplo- como materia prima para otras. “Lo que quiero decirles es que la economía circular eso algo que está sucediendo ahora, y no es solo en Holanda, también en los países en desarrollo. Esto es una oportunidad tras el Covid 19 porque tiene que ver con resiliencia, con mercados futuros, con continuidad. Pero son desafíos muy grandes, en Holanda somos solo un 25% circular y queremos llegar al 100%, así que estamos avanzados pero estamos aun muy lejos de la meta. Por eso necesitamos toda la ayuda, el compromiso de la mayor cantidad de personas, y espero que juntos podamos lograrlo”, invitó Freek van Eijk. Hacia una hoja de ruta en Chile Esta colaboración será también fundamental en la construcción de una Hoja de Ruta para la Economía Circular en Chile, planteó por su parte Ladeja Godina, quien adelantó que “el proceso es la parte más importante de este camino. Los documentos son importantes, pero lo que nos sucede en este recorrido es lo que nos define y lo que permanece, y por eso el compromiso de las partes interesadas, y el liderazgo del gobierno, son clave”. Para hacer esto, agregó, no es necesario esperar a que venga un buen momento, tenemos que decidir ahora los principios que son parte de la economía circular y de la sostenibilidad. “¿Qué no nos deja dormir? -preguntó Godina-: Todo lo que nos bombardea hoy en los medios, por una parte la crisis del coronavirus que no sabemos bien cómo enfrentarla. Esto es un desafío para todos, en las décadas pasadas confiábamos en la ciencia y la tecnología y ahora de pronto, teniendo eso, seguimos sin poder entender ese virus y no tenemos la forma de controlarlo. Por otro lado, buscamos soluciones para gestionar mejor nuestro planeta porque los límites existen, y la crisis climática existe. Esa es una parte del problema, y ahora enfrentamos esta amenaza diaria que representa el coronavirus. Estas dos amenazas simultáneas exigen de una muy buena gestión de crisis”. Eso es lo que está buscando implementar Europa en su plan para la reactivación tras la crisis del coronavirus, en que ha comprometido gran cantidad de dinero. Sin embargo, planteó Godina, hoy “el gran desafío es cómo vamos a usar este dinero. Si tendremos el suficiente conocimiento y sabiduría para invertirlo correctamente, o lo vamos a gastar de una manera que no nos asegure el futuro”. En esa línea, Ladeja Godina mostró parte de lo que están trabajando desde la Plataforma de Actores Europeos de Economía Circular, compuesta por 24 miembros que representan distintas organizaciones y que busca convertirse en la “red de redes” en lo que respecta a la economía circular. Y para ello, dijo, están trabajando en encontrar a los aceleradores de cambio, a los pioneros circulares en distintos países. “Ustedes pueden ingresar a nuestro portal y abrir su propio tema de discusión, pueden encontrar socios para sus proyectos, etc. Esta plataforma no es solo de países europeos sino que en estos tres años hemos logrado llegar a todo el mundo, y es maravilloso que personas de distintas partes del mundo estén interesadas en colaborar. Ahora hay un llamado abierto para el próximo mandato de la plataforma, y buscamos a más organizaciones que buscan hacerse parte”, invitó. Cuando uno es un “hacedor de cambios”, dijo Ladeja Godina, es importante obtener visibilidad, lograr difusión, porque teniendo la oportunidad de presentar y explicar lo que se ha logrado es posible encontrar los socios adecuados. “Al tener una discusión abierta sobre estos temas, y al involucrar a distintos actores, uno se puede concentrar en las áreas y oportunidades que se comparten a nivel de ciudad, país o de regiones”, agregó. ¿Cuáles son las claves para avanzar hacia una economía circular? En esta línea, Ladeja Godina planteó tres líneas claves. La primera de ellas es el compromiso de las partes interesadas y la colaboración. Entendiendo que es imposible que todos ganen al mismo tiempo, lo que se requiere no es pelear “por los trozos de la torta”, sino “hacer la torta más grande”. “Ese el arte de la colaboración. En la situación de crisis que vivimos ahora se hace más importante entender esto, y en mi opinión personal, como ahora nos sentimos más frágiles también somos más humildes y estamos más dispuestos también a colaborar de esta forma, y darnos oportunidades unos a otros. Esto suena muy bien, pero en la práctica a menudo los accionistas son los que dictan las decisiones, por eso es importante darle espacio a todos al menos en el proceso. Ahora que Chile está trabajando en esta hoja de ruta podemos ver el involucramiento de las distintas partes interesadas. Es importante buscar a esos actores, colaborar con ellos, porque son importantes en la discusión”, dijo. Un segundo aspecto es la gobernanza, porque hoy esta discusión se está dando en todos los sectores y no podemos centrarnos en un solo segmento, tenemos que trabajar a un nivel sistémico. “Cuando hablamos de la gobernanza de la economía circular tenemos que pensar cómo involucrar a todos, cómo lograr su compromiso, y cómo trabajar con todas las partes interesadas en esta visión general. Por eso es importante hacer eso primero y luego concentrarse en acciones concretas, porque sin estas dos visiones -la general y la concreta- nos podemos perder, y a partir de ello tener metas específicas que se puedan medir para avanzar en esta transformación”, explicó. “En simple -agregó-, la economía circular se trata de una buena gestión, de cómo preservar valor. A veces nos complicamos mucho en tratar de explicar lo que significa, pero la verdad es que tiene que ver con el sentido común, con cómo conservar el valor el mayor tiempo posible. Y cómo pensar en eso a todo nivel a la hora de tomar decisiones”. Y el tercero aspecto clave en esta transformación, planteó es el liderazgo: cómo dejamos de competir y cómo colaboramos. “Jacinda Ardern es un gran ejemplo -creo que todos estamos de acuerdo- de lo que un líder puede hacer, porque ella está pensando en el bienestar de la sociedad, siempre. Por supuesto que el bienestar económico es importante, pero los seres humanos somos seres sociales, y sin este espíritu colectivo y los valores compartidos no podemos lograr resultados”, dijo Godina. Si bien en Europa hay marco de políticas muy claros en el Pacto Verde europeo, que está guiando esta transición circular, es importante definir cómo se van a implementar esas soluciones, cómo se va a lograr la recuperación de nuestras economías pero no volviendo a dónde estábamos. Y en ello los liderazgos también incluyen las actuaciones personales. “Debiéramos producir y consumir menos, reutilizar, reparar. No tenemos que esperar que alguien nos guíe, no tenemos que esperar a un mesías, sino que todas nuestras decisiones diarias importan, porque todos podemos contribuir a un mundo mejor”, afirmó.

Turismo post pandemia: la mirada Europea a la reactivación del sector tras la reapertura

Desde el año 2018, Eurochile se encuentra trabajando con municipios de la Provincia de Arauco, empresarios y cámaras de turismo de la zona para fortalecer las instituciones existentes en esta materia, elaborar nuevos productos turísticos exponenciales y crear propuestas innovadoras para el desarrollo turístico de la zona. Para darle continuidad a ese trabajo, y adaptarlo al nuevo escenario de crisis económica generado por la pandemia de coronavirus -que ha impactado con particular fuerza a este sector- Eurochile está buscando ampliar a otras comunas de la provincia y en las últimas semanas desarrolló dos talleres para transferir el conocimiento y la experiencia europea en cuanto a cómo enfrentar los problemas generados al turismo por el Covid-19 en ese continente, y cómo están encarando la reactivación. El primero de estos, realizado el 23 de junio, se realizó una exposición por parte de Luis Baldó, experto español en planificación turística y cultural del territorio y gestión de destinos turísticos, y de Trini Fernández, responsable de Turismo del Ayuntamiento de Cudillero (Asturias). Según planteó Baldó, los primeros subsectores que se espera que vayan saliendo poco a poco de la crisis son los relacionados con la naturaleza, los alojamientos rurales y las actividades al aire libre en zonas naturales, características en las que la Provincia de Arauco tiene alto potencial. El turismo urbano y de reuniones, en contrapartida, es el que se espera tarde más en recuperarse. “Las variables más importantes para la recuperación es que haya medidas de apoyo económico por parte de la administración, pero la captación del mercado de proximidad será fundamental”, dijo Luis Baldó. Al mismo tiempo, se exigirá una mayor profesionalización al sector, mientras que las preferencias de los turistas se están orientando al ocio y la gastronomía. El aislamiento en España terminó el pasado 21 de junio, y si bien las personas han estado dispuestas a viajar después de muchos meses encerradas, es fundamental entregarles todas las garantías de seguridad en el destino, planteó Trini Fernández. Si bien es imposible que un lugar pueda garantizar que está libre de Covid-19, o que una personas no se va a contagiar, si pueden garantizar que cumplen todas las medidas de seguridad. Algo que se ha visto es que los turistas están prefiriendo alojamientos aislados, lo que se ejemplifican dice Trini Fernández, en que a los hoteles y pensiones no les ha ido muy bien co el desconfinamiento, y a los campings tampoco, pero si a las casas de veraneo y cabañas individuales. Una recomendación de los expertos es que la reactivación no se base en precios -porque hay que pagar los costos de implementar los protocolos de seguridad-, sino considerar aspectos como la promoción y el ser flexibles con la cancelación de reservas. Hoy, dicen, es imposible que un empresario se promocione solo en un mercado, sino que debe ser parte de un destino que debe trabajar en conjunto para atraer visitantes. La experiencia de los empresarios En un segundo taller, realizado el 30 de junio, se abordó la experiencia de un nuevo turismo europeo tras la repaertura, y cómo han enfrentado la crisis del sector, desde el punto de vista de los empresarios. Nuevamente, desde la interesante mirada de lo que está ocurriendo hoy en España, expusieron dos representantes de empresas de turismo de ese país: Julio Bobes, presidente del Cluster de Turismo Rural de Asturias y de la Asociación de Turismo Activo y Albergues ATAYA; y la vicepresidenta del Cluster, Ana Soberón. En este escenario de crisis y en el posterior inicio de recuperación para la actividad turística, dice Bobes, la pandemia ha generado la unión de todo el sector, de todos los rubros implicados en este. Y también, agrega, el tiempo de cierre ha sido para muchos una oportunidad para capacitarse. “Nos ha servido también para tener una formación de redes sociales, de marketing, de generación de recursos fotográficos y de videos, de idiomas”, afirmó. ¿Cómo salir de la crisis? “Cuando entramos en fase de cierre y se empiezan a cancelar las reservas, veiamos un futuro de año negro negrísimo. Luego se empieza a hablar de una serie de medidas a tomar, la verdad es que había mucho desconcierto porque de un día para otro cambiaban las cosas”, recuerda Bobes sobre las primeras semanas de paralización. Hoy, tras la apertura progresiva de sector, dice que uno de los aspectos fundamentales a considerar es no precipitarse. “Si me precipito a abrir, ¿para cuánta gente abro? No sabemos cuantos van a ir, y por tanto no compensa. Los que se precipitaron empezaron a gastar en una cantidad sin fin de elementos sanitarios que con el paso de las semanas se iban haciendo prescindibles”, señaló. Otro aspecto relevante para la reactivación del turismo es el apoyo de instituciones públicas, lo que no necesariamente requiere de dinero -que también es necesario-, sino de apoyo en la creación de productos, en el fomento a la actividad, la publicidad del destinto, etc. “Vimos que teníamos que trabajar todos juntos, y planteamos al gobierno la posibilidad de crear un producto para fomentar actividades complementarias que le sirvan a los alojamientos para crear paquetes de fines de semana y de semana. No se trataba de tirar los precios -ahora es justo cuando no tenemos que hacerlo, porque no voy a poder trabajar a volumen y hay limitaciones de aforo-, y Asturias ha dotado de un dinero para la contratación de actividades turísticas, tipo guias, visitas a museos, wellness, turismo activo, etc, donde cada persona que pernocte al menos dos noches puede tener alguna de esas actividades complementarias de manera gratuita”, explicó Bobes. Otro aspecto clave en la reapertura ha sido la seguridad para los clientes, en un escenario donde estos están dispuestos a pagar más por tener una mayor seguridad en sus viajes. Para ello se han implementado una serie de medidas, como el envío previo del check in al turista para que complete sus datos y al llegar solo firme -ayudando así a cumplir las medidas de distanciamiento-, los pagos por internet o celular, la pomoción de destinos de forma digital y la creación de un sello de turismo responsable que hace que los empresarios cumplan los protocolos.   Para ver los webinar, los invitamos a ingresar a los siguientes links:   Webinar 23 de junio 2020: https://youtu.be/_OaTPXTFewE   Webinar 30 de junio 2020: https://youtu.be/ZBV6mUEgIp4

Ladeja Godina: “Es una responsabilidad colectiva hacer realidad una visión circular”

El pasado jueves, Ladeja Godina Košir fue una de las principales oradoras del seminario web “La ruta de Chile hacia la economía circular: estrategias y visiones europeas”, organizado por la Fundación Empresarial Eurochile -y en el que también expuso el holandés Freek van Eijk, director de Holland Circular Spot-, donde afirmó que lo más importante en la elaboración de una hoja de ruta en esta materia en el país es el proceso en sí, porque “lo que nos sucede durante ese recorrido es lo que nos define y lo que permanece. Y por eso el compromiso de las partes interesadas, el liderazgo y el rol del gobierno son claves”. Ladeja Godina sabe del tema. Fundadora y directora ejecutiva de Circular Change, y al mismo tiempo presidenta desde 2018 del grupo de coordinación de la European Circular Economy Stakeholder Platform (ECESP), ha participado en la elaboración de hojas de ruta en esta materia para tres países europeos, y hoy es una de las principales asesoras en esta materia para el equipo de Eurochile que lidera el trabajo de elaboración de la Hoja de Ruta para la Economía Circular en Chile, iniciativa encabezada e impulsada por el Ministerio del Medio Ambiente. El rol que tiene hoy en el equipo de Eurochile está orientado principalmente al trabajo del consejo público-privado que está trabajando las líneas de acción de la hoja de ruta, así como el traspaso de su experiencia en esta materia. “No podemos esperar que venga un buen momento para implementar el cambio circular, tenemos que decidir ahora los principios que son parte de la sostenibilidad”, afirmó este jueves en el seminario. Desde Ljubljana, la capital de Eslovenia, profundiza con Eurochile el rol que tendrá en la elaboración de la Hoja de Ruta de la Economía Circular en Chile, así como la importancia de adoptar esta tendencia en la economía y el desarrollo del país. ¿Cuál será su papel en el trabajo que Eurochile está llevando a cabo para la preparación de la Hoja de Ruta de la Economía Circular en Chile? ¿Cómo se hará este trabajo? Cada proceso de mapa de ruta de economía circular es único, no podemos simplemente “copiar y pegar” la metodología y las lecciones aprendidas en un país a otro entorno. Eso es lo que hace que cada viaje de economía circular sea emocionante. En Circular Change, Instituto de Economía Circular que fundé hace 5 años, nos sentimos privilegiados de tener la oportunidad de participar en el proceso de construcción de la Hoja de Ruta de la Economía Circular en Chile. Nuestro papel principal es contribuir con la experiencia y conocimiento experto en economía circular y en elaboración de hojas de ruta durante la consultoría. Compartiendo experiencias concretas, las que hemos ganado al trabajar en las hojas de ruta hacia la economía circular en Eslovenia (2016/17), en Serbia (2019), y ahora en las actividades iniciales para la Hoja de ruta de Economía Circular en Montenegro (2020); y también a través de nuestra contribución a varios estudios e investigaciones sobre procesos de hojas de ruta de economía circular en Europa. Eso es lo que estamos trayendo al proyecto desarrollado por la Fundación Empresaria Eurochile para el Ministerio del Medio Ambiente. Habilitar el espacio para discusiones e involucrar a las diferentes partes interesadas, entrenar y orquestar el proceso, co-crear recomendaciones para el diseño de la hoja de ruta y, al final, apoyar la comunicación y la implementación del documento es en lo que vamos a trabajar. Debido a la situación posterior al Covid-19, parece que la mayor parte del trabajo se realizará en línea, ya que no podemos reunirnos en persona. Esperemos que llegue el momento de celebrar conjuntamente la introducción de la Hoja de ruta de la Economía Circular en Chile como en Europa. La economía circular es una nueva tendencia, que aún no está completamente implementada o instalada. ¿Por qué apostar ahora a su adopción en el país? La verdad es que hemos vivido de forma muy “circular” hace solo unas décadas. Estoy segura de que cada uno de nosotros todavía recuerda cómo nuestros padres o abuelos consumían alimentos locales de temporada, mantenían y reparaban lavadoras (que han durado más de 20 años), usaban un vestido varias temporadas o reutilizaban bolsas de plástico una y otra vez ... Mientras tanto, la producción y el consumo mundiales han excedido los límites planetarios y se hizo evidente que necesitamos una mejor gestión de los recursos naturales para reducir nuestros impactos ambientales y climáticos. Con la crisis pandémica finalmente nos hemos dado cuenta en realidad de cuán vulnerables y frágiles somos como raza humana. Con la globalización nos volvimos más interconectados e interdependientes que nunca, por lo tanto, ha llegado el momento de centrarse en la creación conjunta de economías y sociedades resilientes, basadas en valores compartidos y con una visión conjunta para garantizar la calidad de vida (segura y saludable) para todos. En este contexto, la economía circular es aún más relevante que nunca. Se centra en diseñar sin residuos ni contaminación, en el mantenimiento de productos y materiales durante el mayor tiempo posible, en el mantenimiento del valor, en la regeneración de nuestros sistemas naturales, en hacer negocios más eficientes y efectivos, en la creación de nuevos empleos, en fomentar la creatividad y la innovación, en la colaboración y co-creación de las múltiples partes interesadas, en el pensamiento a largo plazo y las acciones a corto plazo. ¿Cómo no apostarías a volverte circular? ¿Cómo ha visto el progreso de esta tendencia en el país, qué fortalezas o ventajas comparativas tiene Chile en este tema y dónde identifica que hay más trabajo por hacer? En este momento no tengo suficientes conocimientos sobre la situación en Chile, por lo que confío más en lo que el equipo chileno de la hoja de ruta está proporcionando como resultado de su investigación y compromiso, con las diferentes partes interesadas incluidas en el proceso. Lo que veo como uno de los mayores activos son los recursos naturales (sistema forestal, sistema marítimo, recursos energéticos y minerales) y la riqueza cultural del país, incluido el patrimonio cultural muy valioso. La longitud extrema del país y una gran variedad de climas lo hacen muy singular. Uno de los desafíos es también el hecho de que la mayoría de la población vive en ciudades (la mayoría en Santiago). Explorando potenciales junto con representantes de diferentes áreas geográficas y de diferentes áreas profesionales, discutiendo abiertamente los intereses de las diferentes partes interesadas, visualizando conjuntamente el futuro basado en valores compartidos, permitiendo un espacio para una discusión constructiva donde todos son igualmente importantes, es decir, incluso esas fortalezas y ventajas que no se reconocen a primera vista, se puede realizar este mapa y considerarlo como una oportunidad. Usted ya ha trabajado en la elaboración de este tipo de instrumentos en varios países. ¿Qué es lo más complejo de resolver en estos procesos? En cualquier país en el que he participado en los ejercicios de transición hacia la economía circular, desde Japón hasta Brasil, he estado buscando el ADN de la nación, para esos valores centrales que están integrados en la cultura y el comportamiento. Nosotros, los seres humanos, somos aquellos que diseñamos nuestro presente y futuro, por las decisiones y las elecciones que tomamos. Me parece crucial que la transición de la economía circular del país esté armonizada con su cultura. Por lo tanto, siempre tengo mucha curiosidad. Trato de entender primero a las personas, en este caso a los representantes de Chile. Ser humilde y abierto a lo que tienen que proponer, compartir, presentar; así es como navego a través del proceso conjunto de elaboración de una hoja de ruta. ¿Cómo conciliar la necesidad de establecer objetivos que sean lo suficientemente ambiciosos como para dar un impulso real a la economía circular, con la posibilidad de generar acuerdos y consensos que permitan a todos formar parte de estos acuerdos? Tenemos que ser ambiciosos, ya que no queda mucho tiempo para preservar la vida de los seres humanos en nuestro planeta. La crisis climática se intensifica cada año. Incendios, sequías, inundaciones y tornados amenazan nuestras vidas en todo el mundo, y con el Covid-19 la situación se volvió aún más severa. Hemos acordado los ODS, en Europa hemos adoptado el Nuevo Plan de Acción para el Acuerdo Verde y la Economía Circular. Ahora es tiempo de actuar. Lo que necesitamos es un enfoque sistémico, holístico y una gobernanza global. Al proteger nuestro “pensamiento de silos” nunca estaremos listos para una colaboración radical. Me gusta usar una declaración muy audaz: el verdadero liderazgo no se basa en el título de tu tarjeta de presentación, sino en la cantidad de personas dispuestas a seguirte. Al abrir nuestras mentes y corazones para un cambio positivo y circular, podemos hacer realidad conjuntamente los acuerdos. ¿Cuáles son las metas, objetivos y visión que Chile debe considerar en su Hoja de Ruta? Es de vital importancia comprender que todo el proceso de la hoja de ruta es un “trabajo en progreso”. Lo que cuenta al final no es el documento como tal, sino la identificación de todas las partes interesadas con los desafíos y su compromiso de contribuir al cambio circular. La visión es el primer ejercicio, pero se puede revisar y actualizar durante el proceso. Cuanto más simple, mejor. Tiene que ser concordante con lo que la gente en Chile quisiera lograr conjuntamente en los próximos 20 años, en qué país les gustaría vivir y cómo los principios de la economía circular pueden contribuir a su visión. Las metas y los objetivos son los hitos en ese viaje circular: la dimensión social, ambiental y económica se incrustará en ellos. Las acciones concretas, los recursos y los líderes de las acciones necesarias para la adopción de la economía circular deben estar claramente definidos, las medidas establecidas y el proceso de monitoreo acordado. Es una responsabilidad colectiva hacer realidad una visión circular. ¿Qué factores deben tenerse en cuenta al establecer estos objetivos? Como estamos hablando de la hoja de ruta de la economía circular, los principios de la economía circular deben ser la brújula al establecer estos objetivos. Seguramente tenemos que considerar a qué tipo de inversiones vamos a decir que sí y a qué no. Al implementar un enfoque sistémico, podemos comprender y gestionar mejor los diferentes sectores, ya que todos son interdependientes. Agricultura, silvicultura, manufactura, movilidad, energía, construcción, minería: lo que sea que abordemos, está relacionado con otros sectores. Los objetivos que elijamos definirán nuestro futuro, y tiene que ser un futuro alternativo y sostenible, que nos proporcione un buen sustento. Usted es presidente de la Plataforma Europea de Partes Interesadas de la Economía Circular (ECESP), que busca acelerar el desarrollo de esta tendencia al involucrar y coordinar el trabajo de las autoridades públicas, empresas, sindicatos, consumidores y la sociedad civil en su conjunto. ¿Qué resultados concretos ha tenido esta iniciativa? Nuestra visión es convertirnos en “la red de redes” para los creadores de cambio de la economía circular. Establecido en 2017 por el Comité Económico y Social Europeo (CESE) en asociación con la Comisión Europea, ECESP apoya a las organizaciones de la sociedad civil y las autoridades públicas que aceleran la transición a una economía circular en toda Europa mediante el fomento del diálogo, el intercambio de conocimientos y el intercambio de buenas prácticas. Se alienta la participación de las partes interesadas mucho más allá del Grupo de Coordinación: se ha creado un sitio web para que sirva como un lugar virtual de reunión y espacio de conversación para todos los miembros de la comunidad de la Economía Circular. La idea es fortalecer el conocimiento colectivo aprendiendo de las buenas prácticas de los demás y compartiendo las lecciones aprendidas. Hasta ahora, hemos publicado más de 250 ejemplos de buenas prácticas para proporcionar inspiración y facilitar el intercambio de lecciones aprendidas al mostrar cómo los pioneros circulares identifican oportunidades, superan barreras y abordan desafíos regulatorios. Las estrategias, hojas de ruta, noticias y eventos se publican regularmente y se comunican a través de las redes sociales. Hemos organizado tres conferencias internacionales en Bruselas y comisionamos dos estudios en 2019: un mapeo de la política de economía circular en Europa y otro que revisa el impacto de la economía circular en la industria de consumo de rápido movimiento. Hemos publicado una opinión conjunta sobre el Plan de Acción de Economía Circular y hemos establecido varios grupos de liderazgo que trabajan conjuntamente en temas seleccionados de economía circular. Estamos orgullosos de haber ampliado nuestras actividades y comprometido a diferentes partes interesadas de todo el mundo. Muchas veces se ha dicho que son las empresas las que crean una economía circular, porque a fin de cuentas se trata de la economía. ¿Qué deben hacer las empresas para acelerar su transición a la economía circular? Muchas empresas ya han reconocido los beneficios de pasar de modelos de negocio lineales a circulares. La crisis del Covid-19 ha ejercido una presión adicional sobre muchas empresas; por lo tanto, es aún más importante que mantengan su compromiso con la sostenibilidad y que su recuperación sea “verde y circular”. Innovar, usar nuevas tecnologías, reducir el consumo de energía, usar plataformas para compartir, reducir el desperdicio, reutilizar materiales, acortar las cadenas de valor, expandir los ciclos de vida, cambiar de productos a servicios, obtener materiales que sean aptos para una economía circular ... Todo eso conduce a negocios más sostenibles y resilientes. Lo que se necesita es una fuerte colaboración entre las empresas, el gobierno y la sociedad civil; la transición no puede ser acelerada sólo por el sector empresarial. La economía circular es una estrategia para el desarrollo económico, ambiental y social. ¿Cómo podemos aprovechar la crisis actual para darle un nuevo impulso? ¿Es el momento adecuado para hacerlo? “It´s now or newer”, es ahora o más nuevo. El Covid-19 nos ha demostrado que no tenemos tiempo para “volver a la normalidad”. El cambio climático fue y sigue siendo un problema. Es urgente lidiar con dos crisis: salud y clima. Frans Timmermans, el vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea en sus comentarios de apertura en el Diálogo Climático Petersberg a fines de abril de 2020 subrayó: “Y si podemos hacer eso (movilizar la inversión) y tenemos la posibilidad de invertir, entonces debemos asegurarnos de que la inversión que hacemos nos lleva a la nueva economía. Porque si no usamos nuestra capacidad de inversión para crear una economía sostenible, una economía que sea resiliente para el futuro, basada en el Acuerdo Verde, entonces la vieja economía podría estar más o menos restaurada, pero no tendremos los medios para transformar eso en una economía que pueda resistir las próximas crisis. Entonces perderemos dos veces. Esto es algo que creo que es inaceptable, y que deberíamos evitar a toda costa”.

Digitalización y sostenibilidad, los principales desafíos para la reactivación de las empresas tras la crisis del Covid-19

En momentos en que Europa comienza a recuperarse tras la etapa más dura de confinamiento por la pandemia de Covid-19, las empresas están retomando sus actividades enfrentando un escenario distinto, en que la digitalización y la sostenibilidad aparecen hoy como los principales desafíos y líneas de acción. Así lo afirmó la española Adela Sánchez, directora de proyectos europeos en CEOE Cantabria y project manager de la Enterprise Europe Network (EEN), durante el webinar “En tiempos de pandemia, la importancia del trabajo en redes” realizado el pasado 14 de julio, organizado por Fundación Empresarial Eurochile en conjunto con la Confederación de Empresarios de Pymes de Cantabria, España. El encuentro tuvo por objetivo conocer el trabajo que está haciendo Europa para la recuperación de sus empresas, así como relevar la importancia que tendrá en ello la asociatividad, principalmente a través de EEN; una red con 600 instituciones afiliadas en 60 países y que dispone de 4.000 expertos, avalada por la Comisión Europea, y de la que Eurochile es representante exclusivo en nuestro país. A través de EEN, se entrega apoyo a las pymes en una serie de aspectos, que van desde el relacionamiento con pares europeos hasta la generación de acuerdos de colaboración con estos, y también se facilita información sobre los diversos eventos de networking virtuales que son organizados por otros socios europeos de la red y que hoy están en marcha. “En este escenario de incertidumbre que estamos viviendo hoy, es de suma importancia identificar nuevas formas de trabajar con redes y plataformas, con el objetivo de generar espacios de cooperación, así como también desarrollar nuevas relaciones con pares nacionales e internacionales, en este caso, europeos”, señaló Nina Morales, directora del Área de Cooperación Empresarial y Asuntos Institucionales de Eurochile. Esto es más importante aún hoy, planteó Adela Sánchez, porque el virus cambió todos los escenarios que estaban proyectados a inicios de año. Y según se recogió en una cumbre empresarial por la reconstrucción realizada en junio en España, dijo, “en lo que todos han coincidido es en que la crisis causada por la Covid ha puesto de manifiesto que la responsabilidad social corporativa es uno de los motores para ser más competitivos. Los empresarios van a ser los que van a liderar la reconstrucción, y consideramos además que es muy importante la asociatividad empresarial”. Hoy muchas empresas y empresarios han demostrado gran capacidad de “tirar hacia adelante”, dijo Sánchez, y muchas han reconvertido sus procesos productivos para apoyar en la crisis sanitaria. Y en este movimiento masivo en favor de la defensa de la responsabilidad social corporativa, agregó, está claro que el objetivo de las empresas es ganar dinero, “pero de una manera ética. Está demostrado que las empresas que tienen valores éticos, que son consistentes y responsables, son mucho más exitosas en el largo plazo”. ¿Cómo enfrentar este nuevo escenario? Según plantea Sánchez, hoy las dos principales líneas para la recuperación en Europa están enfocadas en la digitalización, a partir de lo ocurrido con el teletrabajo; y la sostenibilidad, con el Pacto Verde europeo como eje de la reactivación. “La situación en que nos encontramos es cómo vamos a responder a una economía en que se habla de una caída media del PIB mundial de un 10%. Por tanto, los pequeños y los grandes empresarios tenemos que adaptarnos, adaptar nuestros productos y servicios. Tenemos muy claro que tenemos que apostar por la digitalización, creemos que el teletrabajo ha venido y se va a quedar en las empresas”, aseguró. Y ante la crisis sistémica y global, a la que todos estamos expuestos, “tenemos la oportunidad de ir más allá, de repensar nuestras empresas, y cómo podemos trabajar para dar un paso en el ámbito de la responsabilidad y la sostenibilidad”, agregó. Y en ese sentido, dijo Adela Sánchez, “para nosotros ha sido muy claro que es fundamental la colaboración, el trabajo en red y la acción conjunta. Creemos que la unión hace la fuerza, y hemos ido trabajando por sectores empresariales y quizás es el momento de pensar en términos estratégicos”. Planteó que hoy es claro que vivimos en una economía absolutamente globalizada, con condiciones de comercio que ejercen cada vez más una presión sobre las empresas por la competitividad. “Este contexto ha dado origen a la renovada importancia de la actuación de las empresas siempre en coordinación con otras, y con otros agentes, en aras de promover la innovación, el desarrollo tecnológico y la estrategia empresarial. Está demostrado que la competitividad de cualquier empresa, independiente de su tamaño, está ligada a las relaciones que tiene con otras empresas, organizaciones y redes del entorno, como es el caso de Eurochile”. “Las asociaciones -agregó Adela Sánchez-, las redes empresariales y la conexión a estas redes tienen una fuerza impresionante. Eurochile es nuestro partner de EEN en Chile, y nuestra fuerza es que somos conectores únicos. La verdad es que sólo a través de la unión de muchas voces nos podemos hacer oír y ejercer influencia, y provocar cambios”. Por ello, invitó a las empresas de cualquier sector y tamaño a conectarse con esta red a través de Eurochile. “La crisis creemos que va a pasar, en un año y medio o dos, y dentro de ese tiempo estaremos intentando crecer, y ahí tener una estrategia a medio plazo va a ser importante: pensamos que puede ser el momento ahora de repensar la estrategia y los modelos de negocios de nuestras empresas. De esto vamos a salir, y hay que pensar ahora cómo hacerlo para salir fortalecidos”, finalizó. Para conectarse con la red de EEN en Chile, dijo por su parte Manuela Caruz, directora de Redes de Eurochile, basta con acercarse a Eurochile o enviar un mail. Los servicios de la red, explicó, no tienen costo salvo que se requiere de productos específicos. “La idea es hacer conversaciones más específicas, a lo mejor por sectores o por intereses comunes, una especie de mentoring y que Adela nos ayude por la parte europea para encontrar empresas que hayan solucionado algunos temas, que estén ya trabajando o hayan superado algunos conflictos y que puedan trabajar esa experiencia a las empresas chilenas. Queremos dejarlos invitados a inscribirse para que podamos identificar cuales son las empresas europeas más idóneas para transmitir esas experiencias”, cerró Manuela Caruz.

Exitoso seminario internacional de Eurochile analizó el rol de la economía circular en la recuperación post COVID-19

Este miércoles, Fundación Empresarial Eurochile organizó un exitoso webinar internacional para analizar el rol de la economía circular en una recuperación sostenible tras la crisis del COVID-19, el que contó con cerca de 400 asistentes de Chile, Latinoamérica y Europa para escuchar las exposiciones del director general de Medio Ambiente de la Comunidad Europea, Daniel Calleja, y del gerente de economía circular del Enel Holding, Luca Meini. En una conversación que fue moderada por el director ejecutivo de Eurochile, José Aravena, ambos ahondaron en los avances que se están desarrollando en Europa en materia de economía circular, la importancia que tendrá el Pacto Verde como eje de la recuperación, el rol del sector energía en esta tarea, y también las oportunidades que se abren para la innovación, los nuevos modelos de negocios y -en particular- para las pequeñas y medianas empresas en un desarrollo económico futuro más sostenible. Al introducir el seminario, el presidente de Eurochile, Vicente Caruz, afirmó que nuestro país ha sido afectado en los últimos meses por una triple crisis: social, climática y la pandemia de coronavirus. “Entonces, la tarea de enfrentar una recuperación que sea sustentable a nivel ambiental, económico y social aparece como gigantesca y urgente”. Y en un escenario donde el Estado aporta cuantiosos recursos para la emergencia y estimular la actividad económica para recuperar empleos y capacidad productiva, dijo Caruz, “la manera cómo se inviertan estos recursos será clave para una recuperación con futuro de mediano y largo plazo”. “La economía circular -agregó Caruz- aparece entonces como una herramienta fundamental para enfrentar el doble desafío de alcanzar el equilibrio ecológico y ambiental que permita una existencia más armoniosa, y en el largo plazo la subsistencia. Y por otra parte, alcanzar niveles de productividad integral -no solo económica y financiera- que le permitan a los ciudadanos y sus familias terminar con las inseguridades que les impiden vivir equilibradamente. Esto es fundamental para terminar con un malestar social extendido que impide el normal funcionamiento de la sociedad y de la economía”. Para ello es necesario que la economía circular se inserte en la productividad y llegue a todos los sectores productivos, con trabajo conjunto entre todos los actores pero también con un fuerte foco en la sostenibilidad. Al respecto, la embajadora de la Unión Europea en Chile, Stella Zervoudaki, planteó que la solidaridad, la cohesión y la convergencia son fundamentales para abordar el actual desafío sanitario, pero también los desafíos posteriores. “La otra cosa que esta pandemia nos ha mostrado es la importancia entre la convivencia sostenible entre el ser humano y la naturaleza. No podemos seguir produciendo de la misma manera en que lo hemos hecho, y es muy importante que logremos un equilibrio si queremos un desarrollo para las próximas generaciones”. Al respecto, Paolo Pallotti, country manager de Enel Chile, coincidió en que estamos viviendo una crisis profunda y sin precedentes, pero que al mismo tiempo nos puede ofrecer una oportunidad, “porque este es el momento de actuar, de tomar decisiones para asegurar el futuro. Y el sector energético está al centro de la economía y tiene un rol muy importante; hoy sí es posible una transformación profunda de este sector, y en Chile existe esta oportunidad”. En ese sentido, recordó que a partir de 2022 Enel no tendrá unidades a carbón produciendo energía en Chile, y además con el compromiso de “desarrollar nuevas capacidades renovables. Tenemos un objetivo, estamos trabajando en el desarrollo de nuevos proyectos para añadir 2.000 MW de capacidad hasta 2022. Ese es entonces un año donde se va a coordinar la salida de las soluciones a carbón e ingreso de nuevas capacidades renovables. Y esto va a tener un impacto en todas las actividades productivas”. La estrategia sostenible de Europa para la recuperación La crisis del coronavirus ha golpeado duramente a nuestras economías y nuestras sociedades a nivel global, una crisis además a la que nadie ha sido inmune, al punto que ya se está comenzando a hablar de un mundo pre y post pandemia, planteó Daniel Calleja, director general de Medio Ambiente de la Comunidad Europea. Y si bien el trabajo está centrado hoy en enfrentar la urgencia del desafío sanitario, agregó, “tenemos que replantearnos como vamos a desarrollar nuestras vidas, nuestras economías y nuestras sociedades después de la crisis. Tenemos que trabajar ya en la recuperación”. Y en esa línea, recordó las palabras del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, invitando a “reconstruir mejor”. “Y para ello -afirmó Calleja- tenemos que poner la sostenibilidad en el centro de nuestra agenda. Una sostenibilidad económica, medio ambiental, social, inclusiva e integradora. Y Europa pone sobre la mesa el Pacto Verde Europeo, que plantea transformar nuestra sociedad en los próximos 10 años, nuestra energía, nuestros transportes, nuestros sistemas alimentarios, una economía lineal que ya está caduca por una economía circular, y trabajar para que los elementos centrales de esa agenda se basen en el desarrollo sostenible. Lo que no es sostenible no es viable, ninguna empresa puede ser competitiva hoy si no tiene un modelo de negocio sostenible”. ¿Por qué este Pacto Verde debe estar en el centro de la recuperación? En primer lugar, dijo, porque tras la crisis sanitaria seguiremos teniendo las crisis del clima y de la biodiversidad, que seguirán amenazando a las personas y a los estados más pobres y débiles. Y en segundo lugar, porque en una situación de recesión, para salir de ella se requiere estimular el crecimiento y estimular empleo, sin retroceder en los desafíos medioambientales. “La inversión verde y la economía circular son la mejor forma de crear crecimiento y empleo, y recuperar nuestras economías, porque el único modelo sostenible es el que es capaz de disociar el crecimiento económico de las emisiones y del exceso de consumo de recursos. Más de la mitad del PIB mundial depende de la naturaleza y de los servicios que esta proporciona, invertir en naturaleza es invertir en nuestro futuro”, afirmó. Para concretar esto, Europa trabajará en cuatro líneas de acción. En primer lugar, una estrategia climática para transformarse, en 2050, en la primera región del mundo climáticamente neutra a través de una hoja de ruta para descarbonizar la economía. Segundo, la economía circular a través de un nuevo plan de acción en esta materia con el objeto de ser más eficientes en el uso de los recursos. A esto se suma una estrategia a 2030 para la conservación de la biodiversidad, y finalmente la estrategia “De la granja a la mesa” para impulsar un sector agroalimentario sostenible. En cuanto al plan de acción de economía circular, Daniel Calleja explicó que busca ir mucho más allá de la mera gestión y reciclaje de los residuos. “Tenemos una visión en Europa: que todo producto que se ponga en el mercado sea circular. Si podemos conseguirlo, lograremos más innovación, más crecimiento, más empleo y más competitividad. Para ello hay que trabajar en todo el ciclo de vida de los productos, centrándose en su diseño, promoviendo procesos productivos de economía circular, fomentando el consumo sostenible y conseguir que los recursos utilizados se mantengan en la economía el mayor tiempo posible. Que el residuo de una empresa sea la materia prima de otro, la simbiosis industrial”, explicó. Para ello ya se han identificado los sectores con un potencial clave en esta materia, donde se pueden impulsar tecnologías y modelos de negocios innovadores y crear empleos verde. Entre ellos están las baterías; el sector automotriz, que es un gran generador de empleos; la electrónica, donde se puede trabajar en diseño y recuperación de materiales; el sector textil, que solo recicla el 1% de los productos y que produce más emisiones que el transporte marítimo y aéreo en conjunto; los plásticos, donde Europa ha liderado en la restricción de plástico de un solo uso; el sector de embalajes, y los sectores alimentarios y de construcción, que tienen grandes oportunidades para las pymes. En estos ámbitos, dijo Daniel Calleja, “estamos muy impresionados con el trabajo de Chile. Ahí, una vez más,  Eurochile vio inmediatamente las oportunidades de la economía circular. Tengo un magnífico recuerdo de la primera misión de economía circular europea donde el primer país del mundo fue Chile y tuvo un éxito arrollador. Sabemos que están siguiendo un camino similar con la hoja de ruta para la economía circular para los próximos 20 años. Y aquí hay un elemento muy importante: tenemos que gestionar juntos esta transición. Esto va a exigir adaptarse, que haya que formar, capacitar y trabajar. Y la recuperación tiene que ser global, exige una respuesta de todos. Nos gustaría articular esos esfuerzos globales, porque la solidaridad y el multilateralismo son cruciales, ese es el camino y la agenda que queremos compartir”. El rol del sector energético en la economía circular La economía circular no es reciclaje ni manejar los residuos, sino que implica rediseñar completamente el modelo de negocios, planteó Luca Meini, gerente de economía circular del holding Enel, y esto implica hacerlo desde la fase de diseño, selección de materias e ingeniería. “Eso es lo más importante, después viene la parte de cómo vamos a maximizar su uso y al final está la parte de reutilización y reciclaje, que ya debe estar prevista en el diseño. Esto es fundamental”. Y en este sentido, plantea, la economía circular tiene como elemento central la innovación, que es lo que alimenta la competitividad. A esto se suma el rol de las instituciones, donde la Unión Europea ha tenido un papel muy fuerte pero esto también está ocurriendo en muchos países -como Chile- tanto a nivel de gobiernos como a nivel local en las ciudades. Y en esto, planteó Meini, ha sido fundamental  la visión de enfrentar los desafíos ambientales de manera integrada. Y en esto, agregó, la economía circular ha mostrado también un aspecto interesante en la disminución de una producción centralizada para ir generando mucho más trabajo local a lo largo de la cadena de valor, a través de los servicios de mantenimiento, reparación y servicios. “El COVID-19 está empujando más aún en esta dirección, porque ha mostrado de forma más clara la importancia de la resiliencia”, agregó. Enel, dijo, ha empezado a trabajar con fuerza en economía circular desde hace cinco años, entre otros aspectos por disminución de riesgos, reutilización de materiales y enfoque en la innovación. “El enfoque de economía circular empuja a trabajar aún más en la innovación, no solo tecnológica sino de todo lo que hacemos. A esto se suma que los beneficios ambientales son muy claros, así como el impacto social positivo”, afirmó. El objetivo de la empresa, agregó Meini, es tener bajos niveles de emisiones a 2030 y estar completamente descarbonizados a 2050, y para ello han desarrollado una estrategia de economía circular a través de toda su cadena de valor, incluidos sus proveedores. “Estamos rediseñando nuestras principales cadenas de valor, las baterías, lo fotovoltaico, eólico, los medidores inteligentes, que son las tecnologías que tendrán un desarrollo muy fuerte en los próximos años y creemos que puede ser un motor muy fuerte en la transición hacia la economía circular. A través de Enel X estamos rediseñando productos y servicios para nuestros clientes, y estamos muy enfocados en las ciudades del mañana, donde también vemos un potencial muy fuerte en economía circular. Y estamos también trabajando mucho en la creación de conocimiento, publicamos nuestro know how y lo que hemos aprendido junto a otras empresas, porque el tema de economía circular es aún bastante nuevo y es importante que se cree una conciencia y discusión en esta materia”, afirmó. En este avance, dijo Luca Meini, tendrá una gran relevancia la legislación en esta materia, “porque la economía circular va a cambiar todo el modelo económico, y así también los aspectos legislativos y regulatorios van a ser fundamentales. Hay varios habilitadores también, como la innovación, la métrica y la cultura que serán fundamentales para que todos comprendan esta transición”. Ventajas para las pymes en la economía circular ¿Qué rol tendrán las pymes en esta transición? Según plantea Calleja, aquí no se habla sólo de grandes empresas o de las áreas de mayor tecnología, sino que la circularidad beneficiará a todas las empresas. “Las pymes van a ser más eficientes y más rentables; si reciclan más, si reutilizan más, si diseñan mejor sus productos, van a reducir sus gastos en energía y procesos, y van a tener mayor clientela porque cada vez hay mayor interés en los llamados productos y servicios verdes”, afirmó. Además, dijo, se van a beneficiar de la innovación y de la creación de un círculo virtuoso con una importante dimensión social ya que implica nuevos empleos, técnicas y capacitaciones. Para ello, Europa está generando una serie de programas para facilitar la inversión y financiamiento de proyectos innovadores en las pymes. “Ahora, con el COVID-19, queremos poner la digitalización y la economía circular como los dos grandes ejes de la estrategia europea. Todas las pymes que presenten proyectos en estos ámbitos van a tener una financiación”, afirmó Calleja. Lo que se busca, agregó, es que las empresas -independientemente de su tamaño- puedan todas contribuir. “Yo creo que las grandes vencedoras de la economía circular pueden ser las medianas y pequeñas empresas, porque son las más flexibles, porque tienen oportunidades innovadoras, porque pueden desarrollar nuevas ideas”, planteó Calleja. Para esto habrá apoyo de la Unión Europea, agregó, “trabajando también con nuestros corresponsales extranjeros, y en Chile en concreto con Eurochile, que facilita la colaboración entre empresas europeas y empresas chilenas”. Al respecto, Luca Meini agregó que Enel también tiene una serie de iniciativas de apoyo a las pymes, y entre ellas el programa circular “tiene en sí mismo un soporte porque va a capacitar a los proveedores en la medición de lo que hacen. En las licitaciones se va a reconocer un valor más alto a los proveedores circulares, y está el tema de co-diseño y colaboración con ellos para trabajar en conjunto los productos”. A ello se suman iniciativas específicas de capacitación y soporte para los colaboradores más virtuosos. “Estamos muy enfocados en este tema, y la respuesta de los proveedores es bastante buena porque hoy es más clara la conciencia de que esa es la dirección hacia la cual ir, y hacerlo con Enel es una oportunidad para los proveedores porque el grupo ha sido uno de los primeros en moverse hacia estos nuevos modelos de negocios”.